1992 | 2017
Noticias | AutoClássico Porto se despide hasta la próxima edición con buenos resultados

Ayer cerró sus puertas la onceava edición del monográfico portugués dedicado al vehículo clásico y de colección.
AutoClássico Porto se despide hasta la próxima  edición con buenos resultados
Aproximadamente unas 30.000 personas han pasado por los seis pabellones del recinto ferial Exponor durante los tres días que ha durado la exposición


 

AutoClássico Porto 2013 cerró sus puertas el día 6 de octubre a la espera de su próxima edición. La ciudad del Duero ha vivido un continuo ajetreo de aficionados, vehículos y piezas los tres días que ha durado el evento. El certamen luso se sigue reafirmando un año más como referente en materia de coleccionismo automóvil en nuestra piel de toro. Unos treinta mil visitantes han pasado por los 30.000 m² del Salón para contemplar los recién restaurados Pegaso BS2 Especial Saoutchik  y Excelsior Albert I; celebrar los aniversarios de Chevrolet Corvette, Lamborghini, Mercedes Pagoda y Porsche 911; contemplar la colección privada ingeniero José Mira; o ver quemar goma en el XI MotorShow Porto.

Como si de una corrida se tratase, la exposición de toros de Lamborghini recibía a los visitantes con los modelos Miura, Espada, Urraco, Jarama, Diablo y Gallardo Superleggera colocados en círculo. Antes de llegar al cuarto pabellón, varios clubs portugueses exponían las preciadas posesiones de sus miembros como un exótico Denzel 1300 descapotable de 1954 nunca restaurado del Viana Motor Club, un MG J2 a compresor de 1932 del Maia MG Club, o un impoluto Aston Martin DB 2/4 Mk3 de 1957 del Club Minho Clássico que compartió casi todas las miradas con un antiguo ómnibus Ford BB convertido en autocaravana. Superlativos fueron los recién restaurados Jaguar SS100 y Pegaso BS2 Especial Saoutchik que exponía Juan Lumbreras. Éste último constituyó uno de los principales reclamos del Salón por ser un ejemplar único recién restaurado. En la misma categoría se situaba el Excelsior Albert I de 1928 de los portugueses Lino Rodrigues & Silva que mostraban su próximo proyecto: un Nagant con toda la estructura de la carrocería al descubierto. Estelares fueron también el BMW 503 Coupé que tenía en venta LusoVintage o el otro Aston Martin DB2/4 presente, ambos sin precios a la vista. Vintage Cars exponía su savoir faire con una carrocería de Porsche 356 A restaurada a la perfección para que el cliente continuase el proyecto a su gusto y en el otro extremo del pabellón J. Barquinha vendía un presidencial Mercedes 600. Con precios seguramente mucho más asequibles había un escarabajo Karmann descapotable por 5.000 euros o un proyecto de Fiat 1500 Cabriolet para liarse la manta y pasar todo el invierno ocupado. Si AutoClássico sigue siendo la más grande e interesante feria de este tipo no es sólo por la calidad y variedad de vehículos estáticos expuestos, sino por la atención al aficionado de a pie que la organización presta cada año. Esta vez más de 200 expositores de cinco diferentes nacionalidades acudieron para surtir de productos y piezas a los visitantes del mercadillo: desde la herramienta que se necesitase, equipamiento de garaje, llantas de toda clase pasando por el deseado batiburrillo de piezas usadas donde el que no remueve no encuentra.

De los cuatro aniversarios que se celebraron, el más animado sin duda fue el del Porsche 911 que hizo las delicias de los amantes de la marca de Stuttgart por su stand de mil metros cuadrados y cantidad de coches expuestos. Pudimos contemplar cara a cara al 901, primera denominación del 911, junto al recién estrenado 911 Turbo S de última generación y entre ambos todos los modelos que pudiésemos imaginar. La “fiesta Porsche” continúo el sábado 5 de octubre con una concentración que reunió a más de 60 coches de la marca de los que muchos dieron un buen espectáculo en el circuito del MotorShow.

La onceava edición del mayor espectáculo automovilístico indoor de Portugal ocupó dos de los pabellones de Exponor. Uno de ellos acogió el paddock y el otro un circuito súper deslizante donde cerca de 50 pilotos garantizaron el espectáculo. En el primero de ellos varias escuderías ponían sus coches a punto en sus talleres móviles mientras que los que quisiesen experimentar qué sentían los pilotos en el circuito podían probar suerte en los simuladores. En medio de todo aquello se exponía un enorme motor diesel de 11.101 cm³ recién restaurado proveniente de un Leyland Atlantean LPDR1 que prestó servicio por las calles de Oporto de 1966 a 1992. No todos los coches de competición presentes corrieron, muchos eran los que presentaban sus trabajos de restauración y preparación como el Seat Panda Rally de Fastbravo equipado con un motor Suzuki de 140 caballos. Entre los coches que pudieron verse deslizándose por el circuito del MotorShow destacaron multitud de Mitsubishi Evo, Ford Escort Mk2 y Subaru Impreza; el atronador sonido de los BMW 635 CSI; y el engendro mecánico que habían creado los de Delgado Car Center al instalar en un diminuto Daihatsu Fellow un motor Opel de dos litros.

AutoClássico Porto contó con su propio concurso de elegancia organizado junto a la revista portuguesa especializada en clásicos “Topos & Clássicos”. Un jurado eligió al mejor coche del salón de entre todos los que pasaron por el recinto ferial Exponor los tres días que duró el evento. El resultado se conocerá en el próximo número de la revista. El sábado por la tarde se celebró la subasta de LeiloCar donde 160 lotes entre vehículos y piezas de automobilia salieron a la venta. Tanto los asistentes al evento como usuarios por internet pudieron pujar por vehículos como un Ford Lotus Cortina de 1967 conservado original o un raro tractor Porsche de dos cilindros diesel. Los precios no siguieron una línea marcada, un Alpine A-110 FASA encontró nuevo dueño por unos aceptables 25.100 euros mientras que un Mercury Cougar GT390 llegó a los 45.000. De todo hubo en Oporto.